
Aprendí, luego de muchos años y experiencias vividas, que la Música no trae dinero, simplemente trae felicidad al alma.
Espero que esto nunca cambie. Que en mi país al menos jamás se les pague millones a quienes sean músicos de verdad. Los admiro... admiro a quien decide vivir de la felicidad y no del dinero.
Dedicado para Carolina, mi profesora de canto, quien indirectamente me influyó mucho en este ámbito, es quien realmente me condujo por el camino de la felicidad que esconde la Música.
TODA LA RAZÓN, EN TODO.
ResponderEliminarYa, me vas a hacer llorar mala persona jajaja un beso Vale, cuídate!